PELÍCULAS (sin) BARCOS

PELÍCULAS (sin) BARCOS

CAUTIVOS DEL MAL

(The bad and the beautiful)

Producción.- 1952.- País. Estados Unidos

Duración. 114 minutos.- Blanco y negro.-

Director. Vincente Minnelli

Reparto.- Lana Turner(Georgia Lorrison), Kirk Douglas(Jonathan Shields) Barry Sullivan(Fred Amiel), Gloria Grahame(Rose Mary Bartlow Walter Pidgeon(Harry Pebbel), Gilbert Roland (Victor Ribera), Paul Steward(Syd Murphy), Leo G. Carrol(Henry Whitefield)

Guion.- Charles Schnee, George Bradshaw. Fotografía.- Robert Surtees.- Música, David Raksin.

Remitirse a la gestación de una película es siempre interesante y también en este caso lo es. Para empezar es un producto MGM de los principios de los cincuenta y a esta lo que le interesaban eran los films en color y con poco contenido crítico hacia el sistema y no digamos hacia la misma fábrica de sueños que era el cine.

El jefe de los estudios, el Sr. Mayer, compra la historia y se la pasa a un gran productor de musicales y este piensa en un personaje de los principios de Orson Welles, como es John Houseman, para ponerla en marcha y rematan todo en lo que es un aparente contrasentido eligiendo un consagrado director de musicales para dirigirla.

El resultado final es una de las mejores películas que ha producido Hollywood. Cautivos del mal nos presenta la historia de Jonathan Shields, hijo de un legendario e importante productor a la vez que odiado dentro de la profesión y que a partir de la muerte de su padre decide seguir su camino a pesar de que su legado es ruina y deudas. Su encuentro con Fred, en el peculiar entierro de su padre, los asocia en su futuro dentro del mundo del cine, el uno para producir y el otro para dirigir.

Esta es la primera de las historias que configuran el film, otra es la que relaciona a Jonathan con Georgia hija de un mítico gran actor ya fallecido, que malvive entre el alcohol y la prostitución. Su encuentro hace que vea en ella las cualidades de una futura gran estrella. El personaje de la tercera es James Lee, un escritor autor de un best seller, que el cine ha comprado para llevarlo a la gran pantalla. Muy reacio a entrar en el mundo del cine, el productor con sus dotes de persuasión lo consigue convencer para que escriba el guion.

El remate es una gran obra cinematográfica y lo que en esencia, era un melodrama de interiores se transforma en una monumental película, en un gran Set, con todos los elementos que el sutil y elegante maestro de ceremonias que es Minelli maneja a la perfección. Grúas, cámaras, luces, espacio para los travellings, en definitiva todo lo que, con medios permite el cine. Grandes interpretaciones de un reparto todos ellos procedentes del cine negro de la década de los cuarenta.

                                                                                                                                  Paco Dobaño