MERIDIANO 180º

MERIDIANO 180º
Son bastantes, hasta demasiados, los hechos que hemos vivido recientemente y que, de un modo o de otro, arrastran consecuencias para casi todos. Unos no tienen consecuencia directa en el transporte marítimo internacional (la falta de vivienda accesible, la polarización política, la tecnificación del bulo o los flujos migratorios sur/norte, por ejemplo).
Pero existen otros que sí que la tienen y su incidencia puede ser de corto, largo o medio recorrido como el COVID-19, el calentamiento global, los conflictos armados que nos preocupan y ocupan o, el que quizás sea en el futuro próximo el más disruptor: el encontronazo China-Estados Unidos.
Crónica de un mega-encontronazo anunciado.
No es un fenómeno sobrevenido, pero ha emergido con fuerza este año con las primeras acciones del mandato Trump que, de entrada, consiguió popularizar en un tiempo record el término “aranceles”. A la batería de incrementos arancelarios, amenazas de triplicarlos y rápidamente anularlos para volver a empezar seguidamente se unió la preparación de penalizaciones económicas a los buques de construcción china que pudieran escalar en puertos estadounidenses y la elaboración de medidas para que facilitar el veto a equipos portuarios (mecánicos o electrónicos) procedentes del milenario país oriental.
Además, hemos visto presiones de todo tipo a cualquier país que tuviera algún punto de “contaminación” con el programa logístico global chino que conocemos como “la nueva ruta de la seda”. Igual que el movimiento de las masas continentales cambió la fisonomía de nuestro planeta, este choque, de momento económico, también tiene el potencial de ir conformando un escenario global totalmente novedoso.
Y desde esa perspectiva, a punto de iniciar el nuevo año la foto está así:
- Ninguna publicación reconocida en extremo oriente duda, a día de hoy, de que Xi Jinping le está ganando el pulso a Trump. Su única duda es ir conociendo el volumen de la goleada.
- El triunfal anuncio de Trump en el primer trimestre afirmando que, a través de la gigantesca compra de las terminales de Hutchison, se había expulsado a China del canal de Panamá continua nueve meses después en punto muerto porque el gobierno chino, con su mando a distancia, no da su plácet a la operación.
- COSCO, la gran naviera estatal china, acaba de contratar la construcción de 87 buques portacontenedores en astilleros de su esfera de influencia, sí, sí, ochentaisiete buques; más o menos el total de buques mercantes registrados actualmente en el pabellón español REBECA.
- El flujo de mercancías chinas hacia los EE. UU. se disparó la primera parte del año porque los importadores aumentaron sus órdenes de compra para tener stock cuando entraran en vigor los nuevos aranceles. En la segunda parte del año el flujo directo ha ido descendiendo notablemente, pero se ha incrementado y mucho el flujo indirecto vía Vietnam y México.
- El status actual de Taiwán depende prioritariamente del escudo militar estadounidense, sin él la isla haría años que se habría reintegrado a China. Pero ese escudo le está pesando mucho a la administración Trump que acaba de forzar la compra de armamento por 11.000 millones/usd por parte del gobierno taiwanés. La respuesta china ha tardado muy pocas horas en llegar: maniobras militares con fuego real en el estrecho de Taiwán ensayando el bloqueo total de la isla, es decir, su estrangulamiento y, en un efecto dominó, la alteración grave de la principal ruta marítima actual (50% del tráfico de buques portacontenedores global).
- Aunque este año Taiwán ha ganado la batalla de los micro chips, convertirse a la larga en moneda de cambio en la pugna EE. UU. / China es la gran pesadilla de sus dirigentes políticos y empresariales.
¿Y España?
Pues de Japón a Singapur pasando por Corea, Taiwán y Hong Kong, la prensa económica considera a la España de 2026 el país idóneo para acceder a la Comunidad Europea por su gran momento económico al que unen el alto nivel de sus infraestructuras, el talento de sus profesionales y un entorno de costes operativos inferiores a los de Francia, Italia o Alemania.
Finalmente, añaden su avanzado posicionamiento en energías alternativas y su conectividad marítima, aérea y terrestre.
Es decir, la prensa especializada de Extremo Oriente considera a España como un país que va a beneficiarse del choque tectónico entre las dos potencias económicas más grandes del planeta.
No está mal, ¿verdad?
Víctor Rubio
P.S. Hace unos 45 millones de años, la India colisionó con Asia con tal fuerza que elevó la cordillera más alta del mundo: el Himalaya. Esperemos que el encontronazo EE. UU./China que se está iniciando no genere otra cordillera humanamente insalvable.