UN HACKER EN EL PORT

UN HACKER EN EL PORT

Mi muy estimado Port de Barcelona,

Hay un hacker en tus estadísticas. Lo he detectado consultando el movimiento de contenedores de 2019, último año de la antigua normalidad.

Me he centrado, lógicamente, en el volumen de contenedores llenos, obviando los vacíos. Pues bien, en esta actividad las estadísticas en abierto de tu web dicen que en 2019 se han movido 2,552,565 Teus y que esto representa una caída de un 3,1% en relación con 2018. Esto no puede ser y como decía aquel torero, además es imposible. Me explicaré: nuestro gran vecino, hermano y rival del sur, Valencia, ha experimentado un aumento de más del 6% en la misma actividad y período. Nuestro otro vecino -no tan hermano- y rival del norte, Marsella-Fos, informa de un aumento del 2,6%. Claro que, en este caso, ellos informan de tonelaje contenerizado y con este parámetro comparan 2018 vs 2019 pero, en cualquier caso, han aumentado el tráfico de contenedores llenos en 2019.

Ya llama mucho la atención que Valencia y Marsella-Fos aumenten su actividad mientras que Barcelona, en el mismo período, la reduzca. Pero la prueba determinante de que se están manipulando nuestras estadísticas está en los datos del comercio exterior de Catalunya. En 2019, según Idescat, el comercio exterior catalán ha experimentado una subida espectacular (import y export). Podría pensarse que, como nuestro principal socio comercial es la CE, este aumento de actividad ha beneficiado el transporte terrestre. Pues resulta que no. Los mercados que más han crecido en 2019 han sido los asiáticos y América del Norte y para más inri, los renglones de exportación tradicionalmente más importantes - automoción y químicos – no sólo no han crecido sino lo contrario. Especialmente automoción, que descendió un 8,5% es decir, los productos manufacturados y alimenticios han sido los principales responsables del crecimiento.

Mi humilde conclusión: no puede ser que nuestros puertos competidores crezcan, que nuestro hinterland más directo tenga un año fantástico y que, en cambio, el número de contenedores llenos operados en Barcelona descienda. Tiene que ser un hacker enviado “por los de siempre”, o peor aún, una hacker como la de la foto, bielorrusa como mínimo.

Sr. Galán, si esta tendencia es cierta, me tiene/nos tiene incondicionalmente a su disposición para contribuir a cambiarla.

                                                                                                                                                               Mercante